Enfermedad periodontal

La acumulación de bacterias, los factores genéticos o el consumo de tabaco son algunos de los múltiples factores que intervienen en la aparición y desarrollo de la enfermedad periodontal. Es muy importante determinar cuál es el origen del problema para poder recurrir a la solución más conveniente en cada caso.

Bacterias

En la boca existen multitud de bacterias, la mayoría beneficiosas para el ser humano; sin embargo, cuando se dan varios de los factores antes mencionados, el ecosistema bucal pude verse alterado y ello dar lugar a la aparición de determinadas bacterias altamente patógenas capaces de desarrollar y/o agravar la enfermedad periodontal.

Para poder combatir estas bacterias es necesario identificarlas previamente y así elegir el antibiótico más adecuado. Esta identificación se lleva a cabo mediante técnicas de biología molecular, después de tomar una muestra del paciente de forma totalmente indolora. Tras el tratamiento periodontal, se recomienda realizar nuevas pruebas para verificar el éxito del tratamiento.

Factores genéticos

Hay varios genes que hacen que un paciente sea susceptible a padecer formas más agresivas de la enfermedad, como por ejemplo el gen de la interleuquina-1. Gracias a unas sencillas pruebas, puede extraerse el ADN del paciente y posteriormente realizar un test genético para determinar si es portador o no de algún tipo de mutación. A partir de la información obtenida, sumada al análisis de los demás factores, podremos elaborar un informe en el que se advierte al odontólogo del riesgo que posee el paciente a desarrollar periodontitis agresiva y se hacen las recomendaciones necesarias para su prevención.

“Es conveniente determinar cuál es el origen de los problemas periodontales para encontrar la mejor solución”

Transmisión de bacterias

Diversos estudios demuestras que a través de la saliva pueden transmitirse las bacterias patógenas responsables de la enfermedad periodontal.Si estas bacterias llegan a una persona predispuesta genéticamente, y más aún si tiene otros factores de riesgo, la enfermedad podría empezar a desarrollarse. Por ello, cuando detectamos la presencia de bacterias patógenas en una persona es conveniente hacer también un examen clínico y un estudio microbiológico a su pareja para comprobar su grado de salud bucal.

Hábitos de consumo

Determinados hábitos de consumo están directamente relacionados con enfermedades bucales. El consumo de tabaco, por ejemplo, es uno de los peores enemigos de la salud dental y suele asociarse a problemas como enfermedad periodontal, una mayor acumulación de sarro, pérdida ósea y mayor riesgo de padecer cáncer oral.

Por eso, llevar una alimentación sana y libre de azúcares, y evitar el consumo de tabaco y de alcohol, y por supuesto una buena higiene, son las pautas más recomendadas para tener una buena salud oral.

Enfermedades sistémica

La relación entre la enfermedad periodontal y determinadas enfermedades sistémicas es un hecho demostrado en multitud de estudios. Enfermedades como la diabetes, patologías cardiovasculares, enfermedades inmunológicas y otras muchas en proceso de investigación, tienen una relación directa con la existencia de enfermedad periodontal. De ahí la importancia, cada vez mayor, que la comunidad científica da a la salud oral, dada la gran repercusión que tiene en nuestra salud general y en la aparición y/o evolución de múltiples patologías.

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