Tabaco y salud bucodental

Aproximadamente el 28% de la población española fuma. Y aunque son de sobra conocidos los riesgos y efectos de esta adicción sobre la salud general, no muchos conocen su influencia en la salud bucal.

Más allá del cáncer oral

El tabaco afecta múltiples partes del organismo, sin embargo, uno de los sitios donde tiene más incidencia es en la boca – lugar por el que se introduce- y es allí donde se evidencian los primeros problemas que ocasiona.

Más allá del cáncer oral, que solo en España afecta a más de cinco mil pacientes cada año, los principales problemas que causa el tabaco en nuestra boca se observan a nivel periodontal.

¿Con qué enfermedades bucales se relaciona el tabaquismo?

Según un informe de la Red Europea de Prevención del Tabaquismo, el consumo de tabaco es un factor de riesgo para la aparición de cáncer oral, provoca lesiones en las mucosas, enfermedades periodontales y periimplantarias. Además, entre otros efectos, el hábito tabáquico favorece el desarrollo de la periodontitis, limita la respuesta a múltiples tratamientos periodontales y tiene graves consecuencias en la terapia de implantes.

Tabaco y enfermedades de las encías

Se calcula que 8 de cada 10 adultos de más de 35 años en España tiene algún tipo de enfermedad periodontal. Dolencias que se ven gravemente afectadas por el tabaco, que promueve el estado proinflamatorio de las encías, altera las barreras naturales contra la infección y daña directamente las células epiteliales orales, provocando los casos más severos de este tipo de dolencias.

Tabaco y estética dental

Si las consecuencias del tabaco en las encías son mucho más graves, a menudo las que más preocupan a nuestros pacientes son las consecuencias que este hábito tiene sobre la estética de su boca.  El amarillamiento de las piezas, la aparición de manchas dentales o el oscurecimiento de las encías son alguno de los signos más evidentes provocados por los componentes químicos del tabaco como la saliva o el alquitrán, que penetran en el interior del diente afectando tanto a su esmalte como a la dentina.

Además, la retracción de las encías- situación que provoca que tanto la pieza dental como su raíz quede expuesta- es también una de las consecuencias directas más habituales, pero sus consecuencias van mucho más allá de la estética.

¿Qué pasa en nuestra boca cuando dejamos de fumar?

A nivel bucodental, al abandonar el hábito del tabaquismo conseguimos reducir la incidencia de leucoplasia oral, mejorando el sentido del gusto, el olfato y la halitosis.

A nivel periodontal, a partir de los 30 días de abandonar el tabaco empezaremos a recuperar la vascularización de la encía, que tendrá efectos directos en la mejoría de nuestras enfermedades periodontales, permitiendo, asimismo, un diagnóstico más temprano de las mismas. Además, en la respuesta al tratamiento de este tipo de dolencias el efecto será inmediato, mejorando la respuesta del paciente y desapareciendo las diferencias con los no fumadores de manera casi instantánea.

A nivel implantológico, disminuirá drásticamente el riesgo de fracaso en el tratamiento de los implantes y las posibilidades de aparición de patología periimplantaria.

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