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Importancia de la salud bucodental

En la actualidad, existen gran cantidad de estudios científicos que relacionan al menos 54 enfermedades sistémicas con las enfermedades periodontales. Existe una conexión entre lo que pasa en nuestra boca y el resto del organismo. Seguramente el vínculo entre la periodontitis y otras enfermedades generales, tendrá mucho que ver con la migración de bacterias del periodonto  a todo el organismo.

Enfermedades periodontales

La gingivitis es la forma leve de la enfermedad periodontal, en donde sólo la encía se ve afectada, con inflamación y sangrado. En la periodontitis, sin embargo, existe afectación del hueso y pérdida de soporte dental.

La periodontitis se manifiesta con sangrado de encías, recesión gingival, aumento de espacio entre los dientes, halitosis, pérdida de dientes…; esto produce problemas de masticación, pérdida de calidad de vida, problemas estéticos, ansiedad…

Todo esto tiene también consecuencias sistémicas relacionadas con la aparición y agravamiento de patología cardiovascular, respiratoria, diabetes  y sus  complicaciones asociadas: neuropatía, retinopatía…

Existen una mayor prevalencia de patologías ginecológicas como abortos, partos prematuros o neonatos con bajo peso, en personas con enfermedad periodontal. Las últimas investigaciones, relacionan la artritis reumatoide y la disfunción eréctil a bacterias exclusivas de la patología periodontal.

Aproximadamente un 10% de la población mundial padece de periodontitis. En España, 8 de cada 10 personas mayores de 35 años tiene algún tipo de afectación periodontal (gingivitis – periodontitis).

Como cualquier enfermedad, existen unos factores de riesgo, que favorecen la aparición y agravan la misma. La mala higiene y el tabaco se sitúan en lo alto de la pirámide. El estrés, alcohol y drogas, infecciones bacterianas, personas inmunodeprimidas y una predisposición genética influyen directamente en la periodontitis.

¿Qué podemos hacer?

La respuesta es sencilla. El trabajo en casa es lo más importante, la higiene diaria es el mejor y más efectivo rival frente a la enfermedad periodontal. Las revisiones periódicas en el odontólogo, mediante una exploración periodontal y estudio microbiológico de la flora oral, nos ayudará a prevenir y tratar de forma más específica. Una dieta equilibrada y evitar malos hábitos, como tabaco y alcohol, ayudarán a mantener una buena salud oral.

 

La importancia del cuidado dental desde la infancia

Durante los primeros años de vida y aproximadamente hasta los 12 años, la cavidad bucal sufre grandes cambios, pasando por varias etapas en la dentición. A continuación, os detallamos las diferentes etapas y los pasos que hay que seguir para lograr mantener una buena salud bucodental desde la infancia.

Etapas de la dentición

  • Erupción dentición temporal

La erupción dental tiene lugar aproximadamente entre los 6 meses y los 2 años de edad y puede ser un proceso doloroso que suele manifestarse en mayor producción de saliva, enrojecimiento e inflamación de las encías, mayor inquietud e irritabilidad, y dificultades para conciliar el sueño. Destacaremos también la importancia de la lactancia materna para el correcto desarrollo de la deglución y de la cavidad oral.

  • Dentición temporal o decidua

Entre los 2 y los 6 años la cavidad bucal del niño está formada por la dentición temporal o decidua. En esta etapa, es esencial una correcta higiene bucodental para evitar la acumulación de biofilm y, por consecuencia, la caries, la enfermedad bucal más frecuente a esta edad. Por supuesto, una alimentación sana es básica. En esta etapa los padres pueden y deben crear buenos hábitos alimenticios a sus hijos. De estos bueno hábitos dependerá, en gran medida, su futura salud oral.

  • Dentición mixta

Durante la etapa de los 6 a los 12 años conviven la dentición temporal y la permanente.

  • Dentición permanente

Generalmente entre los 12 y los 15 años se completa la erupción de todas las piezas permanentes.

“1 de cada 3 niños sufre caries en la etapa de dentición temporal”

Consejos para una buena higiene bucodental

Cada edad necesita un cuidado específico para dar respuesta a las diferentes situaciones fisiológicas por las que pasa la cavidad bucal. Para asegurar que los niños desarrollen unos dientes temporales sanos, el primer paso sería que se alimentara en los primeros meses de su vida de leche materna, y en etapas posteriores es esencial iniciar y mantener una correcta higiene bucodental. Para ello, deben utilizarse productos específicos para ayudar al cuidado de encías y dientes durante la dentición. Durante los primeros meses de vida del bebé, el adulto tendrá que encargarse de este cuidado, procurando retirar los residuos de las encías y la lengua, y empezando a cepillar los dientes delicadamente desde el momento en que erupcionan. Tras la aparición del primer diente, se recomienda realizar visitas periódicas al odontólogo.

El hábito del cepillado dental diario es algo que debe adquirirse desde la infancia. La elección de un cepillo que respete las encías y dientes del niño, y que se adapte a la boca. Además del cepillado, es básico vigilar la alimentación, evitando alimentos y bebidas azucaradas, y fomentar el consumo de frutas y verduras.

En cuanto a las pautas dietéticas para evitar aparición de la caries, se debe evitar o reducir el consumo y el uso de productos que contengan azúcar para evitar problemas como la caries.

La caries suele ser más agresiva en la etapa infantil y en la adolescencia y tiene una progresión más rápida que en los adultos, debido a las propias características de los dientes temporales. Otras afecciones comunes son la gingivitis, causada por la inflamación de la encía por acumulación de biofilm, y la hipomineralización, principales patologías bucales durante la infancia. Es importante el diagnóstico temprano y extremar la higiene bucal para evitar así el deterioro de los dientes.